Por fin llego el gran día, ¡HOY VAMOS A NUESTRA GIRA A VALDIVIA!, estoy tan emocionada que anoche no pude dormir mas de tres horas, me acosté como a las 0:00 hrs. (me quede arreglando mi mochila y revisando que no se me quedara nada), desperté al rato como a las 2:37 para ir al baño, cuando me volví a acostar ya no pude dormir mas hasta las 5:30 cuando sonó mi despertador me levante, me duche, me arregle el pelo , me maquille comí 2 galletas, desperté a mi papa (para que me fuera a dejar) agarre mi bolso y partí al colegio.
A medida que cam
inábamos, con mi papá me repetía lo que me había dicho la noche anterior:
- Cuídate, anda con cuidado, no andes haciendo locuras, hazle caso a los profesores, si ent
revistan gente dirígete a ellos con respeto, etc., etc., etc.
Cuando llegamos al colegio (6:35) ya estaban casi todos en la puerta de este, miré a todos lados pero no vi ni los buses ni a los profesores.
Saludé a todas mis amistades y regresé con mi papá.
Luego de un largo rato de conversaciones, advertencias, risas entre mis amigas y la llegada de los profesores, llegó uno de los 2 buses, mi papá como siempre tan testarudo empezó a reclamar por que pensó que nos iríamos todos en el mismo bus y
dijo:
-¡Para esto pag
amos $15.000!, ¡Para que se fueran todos apretados en un bus todo chanta!, ¡Cuando vea al profesor voy a hablar de inmediato con él!
-No papá, si el profe Haroldo dijo que iban a ser 2 buses uno para cada curso el otro tiene
que venir atrás.
Diciendo esto mientras que el primer bus se detenía, los del IIº año medio B se acercaron rápidamente a la puerta del bus y en cuanto este abrió su pu
erta, subieron como si de eso dependiera su vida.
Al rato llegó el otro bus, este era mucho más lindo que el primero (solo que un poco más pequeño), tenía cositos para dejar los bolsos con una tapa muy simpática y lo mejor de
todo es ¡¡¡¡¡QUE TENIA BAÑO!!!!!

Me despedí de mi padre, tome mi bolso y subí al bus. Salude al chofer, caminé por el pasillo, no llevaba mucho recorrido cuando sentí que alguien me gritaba diciendo:
- ¡María, María siéntate con migo! Eh! Eh! ¡¡¡¡¡ACA MARIA SIENTATE CON MIGO!!!!!!
Era Lizette que me gritaba como loca, me senté con ella y de inmediato comenzamos una discusión por que ambas nos queríamos ir sentadas al lado de la ventana, de tanto yo accedí a irme en el lado del pasillo.
Esperamos un corto
rato y el bus partió rumbo a nuestro destino, VALDIVIA.

0 comentarios:

Publicar un comentario