Luego de pasar por Mehuín, nos dirigimos a Valdivia y cuando llegamos no nos dejaron bajarnos del bus de inmediato como a los del otro curso por lo que obviamente nos pusimos a reclamar, la mayoría ya estábamos listos para bajar, o sea teníamos puestas nuestras parkas y gorros, además no arrumamos todos a la entrada del bus y ¡¡NOS SOFOCABAMOS!! Al único que dejaron bajar fue a pequeño y fue para que ayudara a dar vuelta al bus para poder estacionarse (en ese momento llovía torrencialmente en Valdivia). Luego de mucho rato nos dejaron bajar, ahí nos esperaban ambos profesores y luego de preguntarnos qué comeríamos nos dieron permiso para recorrer el mercado por ½ hora. Yo me imaginaba el mercado un poco más grande pero era igual de bonito, junto con Lizette empezamos a recorrer el mercado en busca de algún recuerdo bonito, estábamos en eso cuando sentimos una voz que decía:

- ¡¡¡María Fernanda!!! ¡¡¡Lizette!!! ¡HE! Acá arriba niñas vengan a almorzar…

Era el profesor Haroldo que nos llamaba del tercer piso del mercado, rápidamente subimos y el profe nos indico donde teníamos que entrar, como llegamos de las primeras no esperamos mucho para que se desocupara una mesa, cuando esto ocurrió como Francisco Jaiieerr y Sempe también buscaban donde sentarse a comer, los invitamos a sentarse con nosotras.

Luego de un rato llego la Ale también la invitamos a sentarse con nosotros, estábamos un poco aburridos esperando la comida por lo que nos pusimos a jugar a lo primero que se nos ocurría. Varios juegos después empezó a llegar la comida y como todos pedimos cosas distintas nos llego el plato en tiempos distintos pero igual nos esperamos mutuamente para comer (aunque teníamos mucha pero mucha hambre), a Francisco Jaiieerr y a Lizette les llego primero su Merluza con puré, luego llego la merluza con arroz de Sempe, después fue mi turno y llego mi merluza con ensalada y finalmente llego el pollo asado con puré de la Ale. Comimos entre risas, bromas y fotografías.

Bueno… después de comer recorrimos junto a Lizette y Ale los que nos quedaba por ver del mercado, Finalmente luego de recorrer el mercado entero me decidí a comprar un lindo collar negro que tiene un corazón en el medio del mismo color, además me compre un barquito tallado que no me hará olvidar nunca (a menos que se rompa) mi viaje a Valdivia por que en su base dice: “Con cariño del sur de Chile para ti, Recuerdo de Valdivia Chile”.

Nuevamente sentimos que nos llamaban esta vez eran nuestros compañeros los profesores nos tenían una sorpresa…





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