Hoy es lunes 24 de agosto son alrededor de las 19:00 hrs. En la mañana en el horario de clases me preguntaron por el dinero para la gira de estudios, yo aun no se lo había pedido a mi mamá así que dije que al día siguiente llevaría el dinero junto al permiso firmado por mi apoderada. Bueno en eso estaba, pidiendo el dinero cuando mi mamá me dijo:
- ¡¡¿¿De a donde quieres que te saque ahora $15.000??!! ¿Tu crees que a mi me llueve la plata?
- No - L
e dije – pero yo te avise del semestre pasado que esta gira se haría y que habría que ahorrar un poco todos los meses que quedaban para que no perjudicara tanto el sacar las 15 lucas de una sola vez de nuestro presupuesto mensual.
Bueno… a mi mamá esto no le gusto mu
cho, pero en su interior sabia que yo tenia razón así que de unos ahorros que ella tenia saco los $15.000 y de mala gana me los pasó.
Al rato regrese con un papel en la mano y le dije:
- Mami… este es el permiso para ir a Valdivia… ¿me lo firmas?
- ¡Ya pásamelo para
acá!
Y nuevamente en medio de refunfuñones me firmo el permiso. En el momento que me firmaba este arrugado papel cruzaban por mi mente la imagen de una cuidad la cual jamás había visto, la imaginaba con algunas lanchas atadas a la orillas del mar con muchos puestos que vendieran todo tipo de pescados y mariscos, incluso los más raros y de mayor tamaño. La imaginaba con un gran mercado costumbrista en el que se vendieran muchas cosas hechas con conchitas, barquitos de madera, en fin todo lo que representara el mar, además de estar rodeado de un sinfín de restaurantes que vendieran todo tipo de comidas del mar como curantos, congrios a la parmesana pescado frito, entre otros…



0 comentarios:

Publicar un comentario